Vender un volumen, o vender un evento
Dos promesas distintas, dos mecánicas: la fórmula espera sus fechas, el cursillo ya las lleva.
En resumen
- Una fórmula vende clases sin fecha: el cliente las coloca después, y sus condiciones de uso se anuncian en la compra.
- Un cursillo con fechas fijas lleva sus sesiones: se vende en bloque, bajo bloqueo de capacidad.
- Un cursillo anuncia su público — franja de edad y niveles — y sus descargos se firman en la inscripción.

La fórmula: primero el volumen, después las fechas
Cinco, diez o veinte sesiones compradas por adelantado y colocadas cuando el cliente decide. Las clases existen de inmediato, sin fecha, y se ven en su espacio igual que en la ficha del cliente.
Sus condiciones de uso — «no se utiliza durante las vacaciones de verano» — están escritas en la página pública, no se descubren semanas después al fijar una fecha.
El cursillo: un bloque, o nada
Un cursillo del 10 al 15 de agosto designa sus sesiones en el catálogo. La venta las reserva todas, bajo bloqueo: si una sola está llena o ya ha pasado, se rechaza la inscripción entera. Vender cinco sesiones de seis es cobrar un cursillo que no se puede cumplir.
- Público destinatario: franja de edad y niveles
- Inscripción de un grupo de hermanos de una vez
- Descargos firmados en la inscripción, sin bloquearla nunca
- Baja en bloque, y eventos gratuitos posibles
De un vistazo
- Fórmula
- clases sin fecha, colocadas después
- Cursillo
- sesiones con fecha, vendidas en bloque
- Capacidad
- bloqueada durante la venta de un cursillo
Preguntas frecuentes
¿Qué pasa si una sesión del cursillo está llena?
Se rechaza la inscripción entera, y se indica el motivo. Ningún cursillo se vende a medias.
¿Puede una fórmula excluir ciertos periodos?
Sí, y la exclusión se anuncia en la página pública antes de la compra, no al fijar una fecha.